La Unesco declara a la Feria de Alasita de Bolivia Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Las miniaturas se intercambian o se regalan entre parientes o amigos, e incluso entre desconocidos durante la feria. El centro de la fiesta es el diosecillo andino de la abundancia “Ekeko”, representado por la figura de un varón enano, rechoncho y bigotudo.

Fuente: la Razón

Autor entrada: embajadadebolivia